Los lóbulos de las orejas son un tejido delicado con poco soporte y se pueden dañar, romper, rasgar de forma parcial o total o hacerse cada vez más finos por el uso de aretes muy pesados, el uso de piercings, o por algún accidente como un arrebato.
 
Y esta afección se repara mediante una cirugía reconstructiva llamada lobuloplastía y hay varias formas de resolverlo, siendo el tipo de desgarro el que determinará la mejor técnica a usar. La reconstrucción consiste en eliminar todo el tejido dañado y reparar el lóbulo procediendo al cierre total del mismo, tanto en la cara anterior como en la posterior. El paciente sale de quirófano con su nuevo arete ya colocado teniendo en cuenta que el nuevo orificio no debe coincidir con ninguna cicatriz previa, evitando así que se vuelvan a desgarrar.
 
-Tiempo operatorio: 30 minutos.
-Anestesia : local.
-Ambulatorio.
-Cuidados postoperatorios: son sencillos y los realiza el propio paciente en su domicilio.
-Retiro de suturas: 7 a 10 días.